lunes, 6 de septiembre de 2010

Abrazando al vacio

Te busco e imagino tu presencia en cada rayo de sol, cada pájaro que se acerca, cada sonido rutinario, cada pisada o arrastrar de zapatos, cada risa, cada tema digno de opinión, cada sabor; lo que no logro es dejar de buscarte, de querer encontrarte, de despertarme con una opresión en el pecho y solo creer que es producto de un mal sueño.
Nunca tuve el coraje de pensar qué sería mi vida sin vos, sin tus enseñanzas, opiniones, tu experiencia, tu sabiduria, tu ternura, tu bondad, tu sensibilidad, tu solidaridad, tus abrazos, tus risas, tu sentido del humor, tus lágrimas, tus gritos llamando mi nombre, tu voz, tan apagada por momentos y tan enérgica por otros.
Y ahora todo ocurrió sin dar tiempo a aceptar, o negar, o criticar, o reflexionar...tan sola quedo, abrazando tu vacio.