Y hoy, como todos los días, te extraño y te recuerdo en cada pensamiento, en cada vivencia.
Se me vino a la mente tu poema favorito que tanto honraste, acá lo dejo...
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
Amado Nervo
sábado, 2 de febrero de 2013
Siddhartha III
"...Digo lo que he hallado. Se pueden transmitir los conocimientos, pero la sabiduría no. Se la puede encontrar, se la puede vivir, hacer de ella un sendero; es posible, merced a ella, realizar milagros, pero no se la puede expresar y enseñar. Esto era lo que ya de pequeño sospeché muchas veces, lo que me aparto de los maestros. (...) "Lo contrario de la verdad es igualmente cierto". O sea, una verdad, cuando es unilateral, sólo puede expresarse con palabras que la encubren. Unilateral es todo lo que puede ser pensado con pensamientos y dicho con palabras; sólo es mitad o parte; carece de Totalidad, de Unidad. Cuando el sublime Gotama, enseñando, hablaba del mundo, lo dividía en Sansara y Nirvana, en mentira y verdad, en dolor y liberación. No hay otra solución, no hay otro camino para el que quiere enseñar. Pero el mundo mismo, el que existe a nuestro alrededor y dentro de nosotros, no es unilateral. Un hombre nunca es enteramente Sansara o enteramente Nirvana, nunca es un hombre enteramente santo o enteramente pecador. Parece que es así, porque estamos debajo del poder del engaño de que el tiempo es algo real. Pero el tiempo es cosa ficticia, lo he comprobado muchas veces. Y si el tiempo es real, el breve espacio de tiempo que parece haber entre el mundo y la eternidad, entre el dolor y la bienaventuranza, entre el mal y el bien, también es un engaño..."
Siddhartha II
"...Cuando alguien busca (...) suele ocurrir fácilmente que sus ojos sólo ven la cosa que anda buscando, que no puede encontrar nada, que no deja entrar nada dentro de él, porque siempre está pensando en la cosa buscada, porque tiene un fin, porque está poseído por este fin. Buscar significa tener un fin. Pero encontrar quiere decir ser libre, estar abierto a todo, no tener un fin. Tú venerable, quizá eres en realidad un buscador, pero aspirando a tu fin no ves muchas de las cosas que están cerca de tus ojos..."
Siddhartha I
"...Tuve que emplear muchos años en perder el espíritu, en olvidar otra vez el pensar, la unidad. ¿No es como si yo, lentamente, dando un gran rodeo, me hubiera convertido de hombre en niño, de pensador en hombre-niño? Y, sin embargo, este camino ha sido muy bueno, y sin embargo no ha muerto en mi pecho el pájaro. Pero ¡qué camino! He tenido que pasar por un sin fin de estupideces, por multitud de vicios, por muchísimos errores, por numerosos ascos y decepciones y penas, solamente para volver a ser niño y poder empezar de nuevo. Pero así tenía que ser; mi corazón decía sí, y mis ojos sonreían. He tenido que soportar la desesperación, he tenido que hundirme hasta el pensamiento más insensato de todos, el pensamiento del suicidio, para poder alcanzar la gracia, para volver a sentir a Om, para poder volver a dormir como es debido. He tenido que ser un loco para volver a encontrar en mí a Atman. He tenido que pecar para poder seguir viviendo. ¿Adónde puede llevarme aún mi camino? Este camino es extravagante, discurre en meandros, quizá se cierra en circulo. Pero vaya como vaya, quiero recorrerlo..."
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)