"Prepara tu semilla. Llegado el momento
la pondrás en tierra. Haz un hoyo
y depositala allí, ella con amor
se entregará a la muerte para dar vida
si la cubres con buena tierra. Un día
verás asomar los primeros brotes y te
llenarás de alegría. Háblale de su importancia
en el mundo y ella pondrá lo mejor
de si para ayudarte. No olvides
que sus raíces necesitan agua
y ella irá creciendo, llegará el día en
que arranque su fruto te embargará
la emoción. Cuando lo muerdas y el
jugo moje tus labios fresco y vivificante
arrodíllate, mira el cielo y
agradece a Dios.
Recién entonces serás un agricultor."
" Cuando me lleve la muerte
sólo pido un favor
que las herramientas que he
usado
pongan en mi cajón
como siempre fue peón
para poderlo demostrar
mis manos voy a enseñar
a mi madre y a mi abuelo
por si en las granjas del cielo
me llegan a precisar"
Juan E. Salvat